sábado, enero 16, 2010

Máscaras y relojes, qué tienen en común?


En las mascaras viven duendes, habitan en los huecos vacios de sus ojos, son los encargados de atraer mi atención, me invitan a perderme detrás de su figura, en forma de cara, arrastrarme hacia el frio helado de su inexpresión, una máscara mira, aunque no haya nadie detrás, pero te invita a que la poseas, y observa desafiante, controlando el aliento del que se atreva a mirarle.
El tiempo también controla, controla las acciones y los “tiempos” tiempo para amar, tiempo para vivir, tiempo para morir.
También te desafía, se clava en tus ojos haciéndote marioneta de su funesta suerte, la del escapismo eterno, quién puede coger el tiempo?
Tiempo que vivo, tiempo que estoy sin él, tiempo que respiro, tic tac tic tac tic tac, que música tan crucial y tonta.
Creo que la fusión de estos dos elementos, es el significado vacio, la nada detrás de ellos.
Hoy es, hoy soy, hoy no puedo, mañana quizás…
Que tontería más absurda, que dilatada estupidez, y mientras tanto la muerte se ríe a carcajadas de nuestros segundos muertos, como si no lo supiéramos…
Quién puede parar el tiempo? Quien puede distraer a la muerte cuando venga por nosotros, quizás las mascaras nos tapen las lagrimas, quizás se encarguen de que veamos la vida detrás de esos huecos vacios, lleno de oscuridad…

martes, noviembre 03, 2009

tu


Atrapada entre tus sabanas rotas
Entre la luz tenue de la ventana
Haciendo girones con las almohadas
Desatascándome entre tus brazos

Quebrada contra las costillas de tus costados
Con la suave transparencia de tu mirada
Con la apacible música de tus besos
Con el tacto ardiente de tus dedos

Consigo escaparme pero con marcas
Consigo deshacerme de tu recuerdo
Arrancándomelo a cuchilladas
Dejando que la sangre fluya renovada

Olvidarte es como escaparme de mi cuerpo
Echar a correr sobre el agua
Intentar escalar ensalzada
Del aceite de tu piel envenenada

Duele tanto tu ausencia
Que hasta me gusta sentirla
Es como percatarme de que estoy viva
El dolor me recuerda la espina

Si tengo que retroceder
Te elegiría
Intentaría de nuevo que me duela
A vivir sin sentir, sin agonía.

viernes, septiembre 04, 2009

otra carta para ti


Tu simplicidad me mata, me trasporta a otro planeta, me hace sentir que todo es posible, que nada pero nada, es demasiado pesado.
Acostumbrado a perder, has ganado el cielo, y la paz del que nada tiene.
Solo tú has vivido en una isla desierta, sin penas, ni soledades, cantándole a la luna una canción desentonada y libre de pecados.
Comiendo solo lo que había, sin desfallecer, hasta curaste el cuerpo, el alma libre como el viento.
No podría vivir sin tus manos sobre las mías o el recuerdo de tu recuerdo.
Estamos tan lejos y tan cerca cada día.
Es increíble que en esta vida, hayamos saldado todas las facturas, librándonos del karma de volver, y tener que devolverle al otro lo que le hemos hecho.
Tan solo reconociéndote imperfecto, maldiciendo la suerte que he tenido, de que me hayas tenido.
Cerraste un ciclo infinito, y lo convertiste en la mayor verdad de la historia, de nuestra historia.
Cómo podría no perdonarte, si con lagrimas me libraste, del peso de la duda, de la respuesta a la pregunta, que jamás te había hecho.
Si aprendiera más de ti, si pudiera hacer mía, tu naturaleza libre de pesos y pesadillas.
De ti tengo lo más importante, la vida.
Gracias papá, feliz cumpleaños.

domingo, agosto 23, 2009

familia


Yo no te he dado la vida, no he tenido la responsabilidad de cargar con tu persona, ni de criarte, ni de alimentarte, ni de educarte.
No te han dado nada, que no me hayan dado a mí, lo mismo que a ti te falto, me ha faltado a mí, la misma soledad que pasaste, la pase yo también, lo que tu comías, lo he comido junto a ti, lo que tu mirabas cada día, lo miraba yo también.
Hasta compartimos expresiones, el color de piel y algunas manías.
Tú me invadiste la vida, yo ya estaba bien como estaba, y llegaste para quedarte en casa, como si fuera yo, con los mismos derechos y deberes.
Hasta que me acostumbre a tu presencia, donde quiera que miraba tú estabas, tan pequeñito, tonto, y a veces tan torpe.
Tú, y solamente tú, eres la única persona, en este mundo, que hace que la palabra “familia”, tenga un significado.
Entiendo que te ensañes con nuestros padres, porque me pasa lo mismo, y entiendo que te hayas ido, dejando atrás casi todo, yo hice lo mismo.
Pero lo que no entiendo es por qué te ensañas conmigo?
Por qué me torturas con tu indiferencia? Con tu total ausencia?
Por qué dejas que pasen los años sin saber nada de ti?
No recuerdo haber discutido, más que por el hecho, de que me dejabas las muñecas sin pelo, o de más grande, porque tenía que intervenir, cuando ya no querías estar con alguna chica, y me pedias que la convenciera para que te deje.
Nunca nos hemos odiado, no sé si hubiera sido mejor, el odio es mejor que la indiferencia, al menos hubieras estado, aunque sea para odiarme.
No sé si tienes frio, o hambre, o te sientes solo, o estas de mal humor, solo me bastaría mirarte sin decir nada, ya tengo practica en eso.
Siempre sabía qué te pasaba con solo mirarte.
No sé si peinas canas, no sé cómo estará tu pelo, seguro que estarás guapísimo, como siempre lo has sido, un poco más grade, un poco más maduro, pero tan solo un poco, para mí siempre serás ese niño pequeñito, tonto y a veces un poco torpe.
No me tortures más con tu ausencia, no me prives de tu risa, de tus abrazos, del amor que tengo guardado para darte.
Yo no tuve la culpa de tanta estupidez, no quiero que pasen los años y un día, la palabra familia se desvanezca, con la muerte de quien se vaya primero.
No me prives de tu presencia, no me dejes más tiempo, sin ti.

miércoles, agosto 05, 2009

EL TEATRE DE LA VIDA


Parles català?
entonces visita esta página de un profesional del teatro, con comentarios imperdibles, para reflexíonar sobre el mundo del teatro, sobre la vida del actor...

La página de Pau Llanes ha llegado a su fin...


Ultimas voluntades:
Ven cuando quieras a visitar mi tumba. No hace falta que me regales grandes pensamientos ni elocuentes discursos. Una sola palabra tuya bastará para sanarme… Apréndeme de poco en poco, dame tiempo, por favor no me leas de pasada… Tengo tanto que decirte…

Si quieres recordar mis palabras o mis imágenes originales en tu casa, hazlo saber antes a mis chelas, a los que transferí los derechos sobre mis criaturas. Ellos te dirán qué hacer… No te alarmes, son de mi estirpe, tuaregs generosos con los viajeros que buscan, hijos todos de Tin-Hinan…

Si puedes, lee mis últimas palabras escuchando Traumerei (ensoñación) de Schumann —interpretada por Vladimir Horowitz o Martha Argerich, por favor; te oiré donde esté.

No olvides nunca que Arterapia Sentimental es un díptico biográfico en ciento cuatro jornadas, un díptico de espejos enfrentados, por supuesto… Algo así como la ciudad invisible de Valdrada de la que te escribí casi al principio de este blog —anda, ve a releerlo luego, hay “chuches” de Zacatecas para tus ojos. Pau Llanes fue su personaje narrador, el gozne que aquí y ahora desaparece sin rechistar…

martes, agosto 04, 2009

una pregunta


No sabía que estaba tan sola,
hasta que te vi
tanta gente a mi alrededor, tanto ruido,
tantas cosas haciendo y por hacer
y sin embargo, tan sola
el imán de tu mirada me transporto
a una isla desierta,
sin ecos de olas, sin pájaros
sin árboles para taparme tanto calor.
Cuando te miro,
desaparece el mundo que conozco,
se devánese el auto que conduzco,
se desvanece la vía,
se esfumaron todos,
se evapora el aire,
se me van las palabras.
Descubrirte fue perderme,
en un mundo desconocido y solitario,
donde solo estas tu.
Respiro tu perfume,
escucho el caminar de tus pasos,
todo se tiñe con el color de tu piel.
Y la hipnosis se acaba cuando te vas,
entonces recupero los sentidos,
vuelvo a escuchar el ruido de todos a la vez.
El viento me despeina,
las tareas se acumulan,
la rutina se apodera de mí.
Solo una vaga pregunta se mantiene inerte,
constante, impaciente, perseverante,
¿Dónde estás?

jueves, abril 23, 2009

mi vecino



Esta noche suena un saxo fuera, si, increíble, pero cierto, tengo un vecino maravilloso que me dedica cada noche a las 23:00 hs. Algo con su saxo, lo que me toco hoy fue la canción de la película “El padrino”
En realidad no sé si me lo dedica a mí, pero como me gusta hasta la locura, me lo adjudico, siempre es una pieza de algo en italiano, o es italiano, o tiene buen gusto.
Qué importa, lástima que ha dejado de tocar, el tema es que no puedo dormir sin escucharlo, y cuando me falta me cuesta dormir.
Esta noche ha tocado muy poco, no me ha dado tiempo para relajarme, tal vez mañana.
No he podido grabarlo, pero como dije antes, tal vez mañana.
Así cuando toque poco, reproduciré la grabación hasta quedar satisfecha.
Lástima que no lo conozco, si supiera quién es le diría que toque más, y que cante un poco.
Tiene algo de nostalgia sus canciones, un toque sensible y solitario, lo que me gusta es que me invita a imaginarlo.
En fin, mañana será otro día, hoy Sant Jordi me ha regalado unas rosas, y el sol me ha dicho que pronto vendrá para quedarse.

domingo, abril 19, 2009

Los abuelos


Ellos nos aceptan tal cual somos, nunca tienen prisas y siempre están dispuestos a escucharnos.

Si queremos ser astronautas o poetas, ellos nos alientan, en lo que se nos ocurra ser o hacer, no importa qué, si nos ven contentos y estusiasmados.

Nunca escuche de la boca de ninguno de mis abuelos, vas a fracasar, esto no lo hagas, esto está mal hecho, nunca.

Si aprendieramos a relajarnos de jovenes, si aprendieramos a tener paz y a copiarnos de nuestros viejos, si los escucharamos más, si los acompañaramos más, aunque ya no tengamos a los nuestros cerca, siempre hay una persoma mayor, sin prisas y con muchas ganas de hablar o reirse un rato en comañia.

Algún día llegaremos a viejos, tratemos a los mayores, como nos gustaría que nos traten a nosotros a esa edad.

Seamos respetuosos con la vida de los otros, para que nos respeten la nuestra después.



lunes, marzo 16, 2009

Estos tiempos...


Hojas nuevas, en todas partes,
un sueño en el aire,
que se transforma en viento,
la noche, me saluda con sonrisa de luna,
y tu, tu, en el mundo, qué más puedo pedir?

Bueno si es por pedir…
Pediré tus labios transparentes,
tus manos cubriéndome el sol,
para que no me queme.

Otra noche en la terraza,
contando las estrellas,
el Martini que me preparaste,
tus caricias en mi pelo mojado,
después del mar a media noche.

Tu eterna protección y celo,
las velas que prendiste,
tus susurros declarándote,
y el día en que me dijiste,
siempre me gustaste…

un tango en italiano?, como yo