
Las amazonas, estas mujeres guerreras no eran totalmente un parto de la
fantasía de los poetas, han existido verdaderamente y algunos viajeros ilustres, como
Herodoto y
Pausanias, dan fe de ello. El
fenómeno se explicaba más o menos como sigue: en
Grecia cuando un pueblo derrotaba a otro, lo habitual era matar o reducir a la
exclavitud a todos los varones derrotados,
incluidos los niños, a fin de evitar las posibles revanchas. Pero
ocurría que, una vez eliminados los hombres, eran las mujeres quienes empuñaban las armas y
defendían las murallas. Además a causa de su menor estatura y de la relativa pequeñez de los caballos de entonces, las Amazonas fueron las primeras que montaron a pelo, dando origen a una serie de leyendas que las
describían, a semejanza de los
sentauros, como mitad mujeres y mitad caballos, y como quiera que fuese de
carácter ferocísimo.
La
fantasía de los cantores tuvo
ovación de explayarse, y no por poco, en torno a las Amazonas. La primera entre sus reinas, "La cruel
Lisipe"
estableció que todos los varones
tenían que ocuparse de despachar las tareas domesticas sin alcanzar nunca posiciones de poder, bueno eso continua pasando hoy día pero al
revés. Para asegurarse de ello, hacia quebrar los brazos y las piernas de los niños varones a fin de que en toda su vida no pudieran tomar parte en un combate, esto
también pasa hoy
día, y como dije, pasa pero al
revés, no sera tan
drástico el hecho de los quebranta huesos, pero existen otras
cosillas.
Además, ninguna de las Amazonas tenia permiso para casarse si antes no
había matado un hombre por lo menos, por si tenia varones, se
compensaba la cosa. Entre las numerosas locaciones que se les
atribuía, la más conocida es la de
Temiscira, en las costas de la
Capadocia, sin embargo, de hecho han sido señaladas en muchos lugares, en el actual Irán como en las zonas al norte del mar Negro, entre el Don y el
Volga. Sus reinas más célebres fueron
Mirina,
Hipolita,
Pentesilea e
Hipsípila, y por supuesto nuestra poco convencional
Lisipe.